Neiva pan | Opanoticias

Neiva pan




La primera impresión de este título es que se hará un publirreportaje sobre una reconocida panadería que existe en la ciudad, pero la verdad es que es todo lo contrario es una apología a falta de actitud innovadora que se aprecia por todos lados. Siempre me han dicho que en Neiva la gente se muere de envidia antes que de cualquier otra enfermedad, basado en que  no es sino que una persona ponga negocio que de inmediato el amigo o el vecino le pone el mismo al lado.

Hoy en Neiva veo la proliferación de panaderías en los barrios de la ciudad como alternativa de trabajo e inversión. Quiero centrarme en la avenida buganviles, después de la subida cuando a mano derecha lo primero que se observa es una panadería, en la esquina por lado y lado de la vía se pueden ver dos panaderías más, si continua el recorrido después de un reconocido supermercado de clase popular que ha tenido un crecimiento intempestivo van a estrenar otra panadería. Con esto serían cuatro panaderías (cabe mencionar que han cerrado dos recientemente) en una trayecto no mayor a 800 metros o unas 5 cuadras mal contadas.

Después de ubicar el sector, hagamos algunas proyecciones; deben existir no más de 400 casas y según el DANE el promedio de habitantes por casa es de 4 personas con lo que serían unas 1600 personas, el estrato de las viviendas circundantes es 2 y 3 y haciendo una escala de ingresos son familias que deben tener ingresos promedios entre $1,5 a $2,5 Millones, donde aproximadamente gastan $70.000 en pan y finalmente tendríamos la variable respecto al tráfico de la vía para no entrar en más detalles, tenemos una torta de unos $40 Millones para repartir entre estos negocios.

Pero como todas las panaderías de Neiva, venden el mismo pan, cambiando de calidades y presentación la competencia vendrá en los precios y la atención lo que en últimas hará quebrar a los que están pagando empleados y arriendo por los costos altos que conlleva la operación.

Pero mi punto es que los neivanos no se mueren de envidia, sino de falta de innovación y planificación, mostrando que los negocios aquí prosperan porque sí y dejando claro porque no tenemos una industria desarrollada, seriamos lo que Robert Kiyosaki llama en su libro “El cuadrante del dinero” los tipo A, porque somos buenos trabajadores, lo que un empresario con visión quiere tener en su equipo, pero no tenemos capacidades emprendedoras para mostrar.

En el Huila falta una política pública que permita el desarrollo de empresas, que incentive la innovación y el desarrollo económico. Los candidatos políticos hablan o ponen como eslogan de sus campañas la educación, pero no realizan cambios de fondo que la permiten evolucionar y se ve en el hecho de que seguimos siendo un fracaso en las pruebas PISA, se llenan sus bocas hablando de productividad pero hacen planes de competitividad regional y local que no muestran ningún resultado.

Entonces tenemos un departamento que no muestra emprendimiento de clase mundial, que hasta donde sé solo tiene un intento de patente, señal de que tampoco hay innovación y que las soluciones propuestas por los políticos para incentivar la economía no muestran ningún resultado (acuerdo 019 de 2012). Llego la hora de los datos, necesitamos que la alcaldía comprenda bien su labor vital en el desarrollo económico de la ciudad y ponga a disposición datos reales de la economía opita, es hora de caracterizar el municipio en busca de inversionistas, llego la hora de vendernos y dejar de morirnos de falta de innovación y desorden en la inversión.