¿Fracasará el nuevo Modelo Integral de Atención en Salud en Neiva y el Huila? | Opanoticias



Hoy hace un año, mediante la resolución 0429 del 17 de febrero de 2016, fue lanzado el nuevo modelo de atención integral en salud (MIAS). Con bombos y platillos, los Huilenses, al igual que en muchos otros departamentos del país, la medida fue muy bien vista, como gran parte de la solución  a la grave crisis que vivía, y aún vive, la salud de los Colombianos. En el Municipio de Neiva, quien venía tomando la delantera en la planeación e implementación de dicho modelo, habiéndose iniciado una prueba piloto en la comuna ocho (8), que demostró resultados bastante alentadores,  sobre todo en el mejoramiento del acceso efectivo a  los servicios, pues a los usuarios se les veía no solo institucionalmente (en las instalaciones de la ESE), sino, que se surgía la atención en casa, familiar y comunitaria, el cual a criterio y según análisis de costos del equipo de planeación del modelo APS en la ESE, era (y lo sigue siendo) más económico ver a los usuarios y pacientes en sus hogares, teniendo en cuenta que por lo menos el 50% de todas las necesidades y  atenciones en salud, son susceptibles de ser vistas en el ámbito domiciliario y comunitario, inclusive con un mayor impacto en su resolutividad.

Y el gestor de todo esto, una alianza entre la Facultad de Salud de la Universidad Surcolombiana, y la ESE Carmen Emilia Ospina, que iniciaba a liderar, con procesos de inter y transectorialidad, indispensables y necesarios para hacer realidad una política soñada desde hace más de 30 años, como es la estrategia de Atención Primaria en Salud, el verdadero cambio para lograr bienestar y “salud para todos”, como lo profesa, la añosa meta de la Organización Mundial de la Salud. Empezamos a saborearnos, ahora sí !, los doctores: Víctor Andrade, Alberto Casadiego y José Domingo Alarcón, grandes hombres forjadores de la salud del Huila, verían el surgimiento de un modelo luchado y esquivo, durante tanto tiempo, pero…, como nos sucede siempre a los Neivanos, Huilenses y a los Colombianos, siempre hay un “pero” que sale a relucir e impedir la concreción, el resultado positivo, el logro de la meta, un “pero” que hace parte de nuestra cultura.

Ese “pero”, las presiones culturales, individuales y organizacionales, de quienes administran y tienen el poder de tomar decisiones en salud, como el individualismo, el egocentrismo, el poco trabajo en equipo, la falta de planeación, el cortoplacismo, la dependencia de lo que siempre se diga desde Bogotá, la abundancia de “jefes” y pocos líderes, y desde luego, no podía faltar la envidia, le ganarán a la hospitalidad y humanismo de sus gentes, usuarios y pacientes, para                                         permanecer a flor de piel y continuar arrebatándonos un futuro mejor,  y saludable.