Diana Gabriela Saenz Casadiego y su sueño americano | Opanoticias



Cuando se trata de estudiar o ejercer una profesión relacionada con las ciencias de la salud, Cuba, Argentina o Brasil son algunas de los países más elegidos por los opitas, no obstante Estados Unidos es un reto para algunos de ellos por sus diferencias culturales y el avance en materia tecnológica, ese es el hogar de nuestra invitada de esta semana en la sección Opitas en el Mundo.

 

Se trata de Diana Gabriela Saenz Casadiego, una conocida psicóloga que vive en el estado de Florida del país del norte, allá ha formado su familia y ha encontrado una nueva oportunidad en lo profesional y en lo personal.

 

Y es en ese proceso, donde ha podido entablar relaciones por igual con latinos radicados en Florida así como estadounidenses nativos.

 

Su amor por el Huila

 

Saenz nació en Neiva y desde muy temprana edad empezó a florecer en ella, un profundo amor por lo huilense, a tal punto que recuerda cada instante, lugar y momento, vivido en la tierra opita.

 

“El Huila es todo, son mis mejores recuerdos, mi niñez, mi vida, todo lo que soy, es la tierra más hermosa del mundo porque Huilense soy con el alma entera y el corazón, así que recuerdo cada partícula! Cada esquina de mi ciudad y de mi departamento”, dijo.

 

Esta joven psicóloga fue Reina Popular del Bambuco en el 2002. 

 

Un amor que se fortificó cuando llegó a la Universidad Surcolombiana a estudiar psicología y posteriormente logró una especialización en Infancia, gracias a su profesión tuvo la posibilidad de viajar por varios puntos de la geografía regional en labores de promoción de la salud, trabajo que compaginaba con labores de enseñanza en instituciones de educación no formal así como unas incursiones en la televisión regional.

 

Otro momento no menos importante fue cuando en el 2002 participó en el Reinado Popular del Bambuco por la Comuna 8, logrando la corona local, siendo la primera vez que ese sector de la capital opita lograba la corona popular. 

 

Su sueño americano

 

En medio de todo ese proceso, el amor llegó a su vida y de paso, le hizo un provechoso cambio de planes.

 

Nunca en mi vida tuve un sueño americano... jamás me imaginé una vida fuera de mi país pero todo cambió cuando conocí a Mauricio Ocampo, un caleño que vive desde niño en Estados Unidos, me enamoré, asumí el riesgo de dejar mi nombramiento ganado por mérito, todo por coordinar ese eslabón necesario en la vida que es el amor de pareja”, explicó.

 

Ese cambio fue el mejor para su vida, actualmente Diana es madre de dos hijos y actualmente se encuentra homologando su carrera, perfeccionando su inglés y forma parte de una red de apoyo para mujeres hispanas radicadas en los Estados Unidos.

 

Diana junto con su esposo e hijos. 

 

La adaptación

 

Pese a que su presente es más que alentador, sus inicios en el país del norte no fueron los mejores, principalmente por la falta de comunicación con gente latina.

 

“Fue algo fuerte…no es que sea difícil, simplemente es algo muy diferente, tener que adaptarte a un país con costumbres diferentes y aunque soy hispana las relaciones básicas laborales de mi esposo, han sido muy con amigos americanos así que me sentía perdida y al no tener en ese momento el dominio del idioma fue algo muy impactante para mi vida”, dijo.

 

Pero claro, para entonces, el amor de su esposo y de su hijo mayor, logró la motivación para superar ese impase: “él ha sido la base más grande para seguir porque con su fortaleza de niño me demostró que no todo es como uno lo ve y que todo se puede lograr”, dijo.

 

Unida a la raza latina

 

Diana vive en la ciudad de Orlando, uno de los sitios de la Florida donde hay una mínima concentración de latinos, pero eso no ha sido impedimento para poder estar conectada e interactuando con gente de su mismo idioma y que comparten ciertas similitudes con su cultura.

 

“En el vecindario mío los únicos hispanos somos mi esposo y yo. Aun así en el gimnasio y en las redes sociales se pueden construir lazos entre la comunidad hispana. Extrañamente fui más allegada en un inicio a la comunidad venezolana quienes son sumamente organizados y tienen comunidades muy unidas dentro de Orlando y todo USA”, dijo.

 

Gracias a esos nexos y a su afición por el maquillaje logró una importante red de apoyo: "Amamos el maquillaje / hispanas en usa - maquillaje paz y amor", un grupo con más de 40.000 hispanas que tienen algo en común: el maquillaje.

 

“Allí semana a semana hacemos vídeos en vivo de maquillaje pero como lo mío es la psicología, hago videos de motivación personal, apoyo entre género, ayuda mutua etc.", recordó.

 

Esta neivana de nacimiento es una fiel exponente de la belleza opita en la Florida. 

 

Su deseo de volver al Huila

 

El Huila sigue presente en la mente de esta opita, es así como, cuando tiene vacaciones, aprovecha para volverse a reencontrar con su gente, vivir el sanjuanero, degustar su comida y hablar con su familia.

 

Eso sí, en el fondo busca algún día volver de forma definitiva a su terruño y a hacer realidad un buen plan de descanso: “Ya más "viejitos" el sueño es irnos a vivir a Colombia con mi esposo, a echarle maíz a las gallinas que tendremos en una pequeña choza cerca del Magdalena”.